Elián Larregina, una de las revelaciones en Cuenca

Sin dudas, uno de los saldos más interesantes del paso que está cumpliendo el seleccionado argentino por Cuenca es la paulatina recuperación en pruebas de velocidad. En el caso de los 100 llanos, con la incorporación de Otilio Rosa, quien ya se alzó con una medalla de plata en este Sudamericano u23, en su primera competición por nuestro país. Y en los 400, con el gran avance del juvenil Elián Larregina, cuyos 46s.54, que le valieron el cuarto puesto, lo elevan al tercer sitio del ránking nacional de todos los tiempos, además de constituir el nuevo tope de su categoría.

Elián tiene apenas 18 años, es decir que le queda otra temporada en la u20. Y sólo llegó al atletismo hace tres, en su Suipacha natal, donde cuenta conla conducicón téncia de Juan Cristimati en la Escuela Municipal.

En 2017 mostró sus condiciones con 21s.76 en 200 y 47s.78 en 400, marca lograda durante los Juegos Bonaerenses. También clasificó para el Mundial u18 de Nairobi donde, en su eliminatoria, sufrió un problema físico a pocos metros de la meta. Poco después, ya se había recuperado y logró el título nacional de esa categoría en Concepción del Uruguay.

Comenzó con todo en esta temporada del 2018, logrando una marca de 47s.82 en el Grand Prix Sudamericano, también en Concepción, y llevándose el título nacional absoluto en Rosario con 48s14. Hace pocas semanas, durante la Copa Nacional de mayores en Buenos Aires, fue segundo en los 200 metros con 21s.79. Fue su salto hacia Cuenca donde participó en una de las competiciones de más alto nivel, donde el colombiano Anthony Zambrano deslumbró con sus 45s.19, seguido por los prometedores juniors brasileños (Alison Brendom Alves, medallista de 400 vallas en el reciente Mundial de Tampere, y Bruno Benedito da Silva). Larregina quedó cuarto y su registro de 46s.54 dejó atrás el tope nacional junior que Gustavo Aguirre mantenía desde 1996. Ahora, hay sólo dos nombres por delante de Larregina en la lista absoluta: el propio Aguirre (46s18 en 1999) y Carlos Gats (46s45 en 1998). Tiene todo el tiempo y las condiciones para llegar hasta allí. Y mejorarlo, en una de las pruebas más exigentes de la programación atlética.