Buen comienzo de temporada para Chiaraviglio y Zaffaroni

Dos de los atletas argentinos que participarán en el próximo Sudamericano Indoor en Cochabamba (Bolivia) estuvieron -este domingo 19 de enero- en el Campeonato Nacional de ese país, en el mismo escenario, el Estadio Municipal. Se trata del recordman argentino de salto con garrocha Germán Chiaraviglio y del juvenil entrerriano Pablo Zaffaroni, campeón sudamericano en su categoría.

Chiaraviglio logró 5.50 metros, en tanto Zaffaroni inició su temporada con 5.15 m.

Chiaraviglio posee el tope nacional al aire libre con 5.75 m y, en pista cubierta, con 5.60, que logró en dos oportunidades (10.2.07 en Donetsk y 20.2.16 en Glasgow). Zaffaroni, por su parte, consiguió ahora su mejor marca «indoor» y queda segundo en la lista nacional de todos los tiempos bajo techo, conformada así:

5.60 Germán Chiaraviglio (SF 16.4.87) 6 Donetsk 10.02.07

5.15 Pablo Zaffaroni (ER 14.1.01) 2 Cochabamba 19.01.20

5.12 Javier Benítez (FAM 30.6.76) 3 Santa Fe 25.10.06

5.00 Oscar Armando Veit (FAM 11.9.63) 6 Praga 20.08.98

4.92 Guillermo Chiaraviglio (SF 19.7.84) 5 Santa Fe 25.10.06

4.90 Santiago Lorenzo (FAM 4.4.78) hep Madison 26.01.02

4.82 Marcelo Julián Terra (ER 21.11.81) 6= Santa Fe 27.09.05

4.81 Leandro Augusto Peyrano  (SF 230383) 5=   Santa Fe          07.10.04

4.72 Catriel Aubone (FAM 27.11.85) 6 Santa Fe 25.10.06

4.60  Tito Steiner  (FAM     010552)                  (Arizona USA)   04.02.78

Bárzola, en el cross de Itálica

Apenas una semana después de su gran actuación en los 10 km de Valencia, el fondista argentino Miguel Angel Bárzola participó -este domingo 19 de enero- en la sexta parada del circuito mundial de cross country (World Athletics CC Permit Series). Fue en Santiponce, Sevilla, donde ocupó el 27° lugar del clásico Cross de Itálica con 30m27s para el recorrido de 9,1 km.

La prueba reunió a varios de los mejores especialistas del mundo, con triunfo del juvenil etíope Tadese Worku en 27m32s (es el subcampeón mundial u20 de cross). Paul Chelimo, representante de EE.UU. y ex subcampeón olímpico de 5.000 metros llanos, fue segundo con 27m48s, mientras que en damas triunfó la keniata Margaret Chelimo con 28m.37s.

Madarieta y Kis en la temporada indoor

Dos atletas argentinos que estudian y compiten en el circuito universitario de EE.UU. iniciaron recientemente sus campañas de pista cubierta.

La marplatense Noelina Madarieta (Fresno State) participó este sábado 18 de enero en el torneo de la Washington University, en Seattle, ocupando el 9° ´puesto en salto en largo con 5,40 m. y el cuarto lugar en su serie de 60 metros con vallas, donde marcó 9s.08.

Mariano Kis, el juvenil que ha ingresado en la Colorado State University, ganó el lanzamiento de bala (implemento de 7.260 m.) en Colorado Springs con un excelente registro de 16,70 m. Este constituye el tope sudamericano u20 bajo techo, mejorando los 16.38 m. que había logrado la semana anterior en Boulder.

Mahuchikh, de Buenos Aires a un récord mundial

Fuente: IAAF

Una de las atletas que deslumbró hace poco más de un año en Buenos Aires, en ocasión de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018, se está convirtiendo en una figura de primer nivel mundial. Se trata de la ucraniana Yaroslava Mahuchikh, quien este sábado 18 de enero estableció el récord mundial u20 en pista cubierta de salto en alto, al pasar la varilla a 2,01 metros en Lviv, en su país, durante el Memorial Demyanyuk.

El récord anterior era de 1,99 compartido entre la propia Mahuchikh y la estadounidense Vashti Cunningham.

En 2019, además, Mahuchikh fue subcampeona mundial de mayores en Doah, donde fijó el récord mundial u20 al aire libre con 2,04 m.

Germán Chiaraviglio inicia su temporada en Bolivia

Fuente: Ovación/Uno/Santa Fe

El atleta santafesino Germán Chiaraviglio, finalista en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 y noveno en el Mundial de Beijing en 2015 en salto con garrocha, disputará este sábado 18 enero su primera prueba del año en el Campeonato Nacional bajo techo de Bolivia, que se realizará en la ciudad de Cochabamba. Posteriormente y en el mismo escenario competirá en el primer Campeonato Sudamericano «indoor».

Germán tiene como mejor marca de su carrera 5,75 metros con la que ganó la medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá, 2015. Necesita -por marca- 5,80 metros para clasificarse a los Juegos de Tokio. «La clasificación está difícil. Estar en un Juegos Olímpico no es para cualquiera. Pero con el nuevo sistema, la posibilidad está. Hay que elegir muy bien los torneos que uno va a hacer y tratar de competir la mayor cantidad de veces posible en torneos que den puntaje», puntualizó.

Bárzola: 2a. marca histórica argentina de 10 km en ruta

Radicado desde hace más de una década, representante argentino en el maratón olímpico de Londres 2012, Miguel Angel Bárzola ha concretado -este domingo 12 de enero- una gran actuación en los 10k Valencia/Ibercaja, en una ciudad que se está convirtiendo en la capital mundial del running.

En la misma prueba donde cayeron los récords mundiales de 10 km ruta, Bárzola ocupó el 20° puesto con 28m.37s., que significa el segundo registro del historial argentino de esta distancia (en calle/Ruta). La mejor marca corresponde a Antonio Silio (27m52s en Copenhague, 1990) mientras que Bárzola tenía como mejor antecedente los 29m28s en Fiestas Mayas del 2006. El tercer lugar ahora queda para Javier Carriqueo (28m44s en Madrid 2009) mientras que existe un 28m26s de Oscar Cortinez en Montevideo 2001 (sin certificación de circuito). En pista, el récord corresponde a Silio con 27m38s72, mientras que Bárzola tiene como mejor amrca 28m44s54 en 2008, cuarta del historial nacional.

Esta carrera de Valencia resultó directamente excepcional, sobre todo por otro de los nuevos fenómenos del atletismo de Kenya, Rhonex Kipruto. Con su marca de 26m24s estableció el récord mundial de 10 km en ruta (fijando también la marca de 5 km al pasar en 13m18s, registrando 13m06s en el segundo parcial que no se homologa como récord). El anterior WR de los 10 km en ruta había sido logrado apenas seis semanas antes, también en Valencia pero en otro circuito por Joshua Cheptegei, de Uganda, con 26m38s. Kipruto terminó con una amplia ventaja sobre su compatriota Bernard Kimeli (27m12s), mientras que le suizo Julien Wanders, con 27m13s, fijó el récord europeo.

En pruebas de pista, sólo dos atletas -dos auténticas leyendas- tienen registros más veloces que el logrado ahora por Kipruto: los etíopes Kenenisa Bekele (26m17s53) y Haile Gebrselassie (26m22s75).

Nacido el 12 de octubre de 19999 y entrenado por Colm O’Connell, Kipruto ya logró el título mundial junior de los 10 mil metros en Tampere 2018. El año pasado fue 6° en el Mundial de Cross de Aarhus, entre los mayores, y logró la medalla de bronce de 10 mil metros en el Mundial de Doha con 26m50s32 (su marca personal es 26m50s16, meses antes en Estocolmo).

En damas, también cayó el récord mundial, a cargo de la keniata Sheila Chepkirui con 29m43s. Redujo en 1s el que había establecido su compatriota Joyciline Jepkosgei hace tres años en Praga. Otras dos keniatas, Rosemary Wanjiru y Norah Jeruto (ambas con 29m46s) también quebraron la barrera de los 30 m.

TOP 10 ARGENTINO DE 10 KM EN RUTA

27m.52s. Antonio Fabián Silio (FAM) Copenhague 19.08.1990

28m.37s. Miguel Angel Bárzola (BA) Valencia 12.01.2020

28m.44s. Javier Adolfo Carriqueo (NEU) Madrid 15.11.2009

28m.50s. Gustavo Gastón Comba (FAM) Montevideo 06.01.2007

28m.53s. Miguel Angel Guerra (BA) Laprida 01.11.2014

29m.01s. Bernardo Maldonado (COR) Cipolletti 09.03.2019

29m.07s. Federico Bruno (ER) San Isidro 02.12.2018

29m.08s. Juan Osvaldo Suárez (BA) Crespo 06.12.2003

29m.09s. Gustavo Romero (FAM) Buenos Aires 15.08.1999

29m.15s. Matías Juan José Roht (BA) Laprida 01.11.2014

circuito sin certificar

28m.26s. Oscar Cortinez (FAM) Montevideo 01.12.2001

29m.04s. Matías Juan José Roht (BA) Viedma 28.09.2014

29m.13s. César Javier Troncoso (RN) Viedma 02.10.2005

downhill

28m.56s. Federico Bruno (ER) Madrid 31.12.2017

29m.14s. Oscar Alberto Amaya (FAM) Chiba 23.11.1992

Bruno y Borelli ganaron una gran carrera en Concordia

Fervor popular en las calles, un muy buen nivel técnico y un emotivo final tuvo la 41a. edición de la prueba de Reyes, sobre 10 km, disputada este sábado 11 de enero por la noche en Concordia, Entre Ríos. Una prueba que se afirma como una de las más importantes del país sobre esa distancia.

El ídolo local Federico Bruno logró por sexta vez el triunfo en Concordia, al imponer su velocidad final, después de que el uruguayo Nicolás Cuestas marcara el ritmo hasta ingresar a los últimos 100 metros. Bruno, quien venía de obtener los 10 km. de San Fernando (Uruguay) la semana anterior, venció ahora con 29m55s y segundo fue Marcos Julián Molina con 30m00s, sobrepasando también con el último aliento a Cuestas. El mundialista y olímpico uruguayo logró el tercer puesto con 30m01s y luego llegaron Martín Méndez con 30m06s y los otros uruguayos Martín Cuestas (5° con 30m54s) y Santiago Godoy (6° 31m43s). El keniata radicado en nuestro país Julius Rono fue 7° con 31m52s, seguido por el juvenil local Dylan van der Hock con 31m57s. El top 10 se completó con Gabriel Leiva (9° con 32m05s) y Juan Segovia (10° con 32m26s).

Florencia Borelli, la figura central de las pruebas de fondo en la Argentina en las últimas temporadas y campeona sudamericana en Lima 2019 sobre 5.000 metros, venció ahora en Concordia con 34m01s, aventajando por 5s a Fedra Aldana Luna, quien venía de obtener el triunfo en la San Fernando. Rosa Godoy fue tercera con 34m38s. El top 10 quedó así: 4a. Chiara Mainetti 35m18s, 5a. María Luz Tesuri 36m00s, 6a. Karina Natalia Fuentealba 36m44s, 7a. Patricia Ponce 37m19s, 8a. Ivanna Herrera 37m35s, 9a. Virginia Merado 38m37s y 10 Lorena Carussi 39m37s.

Río Cuarto: más que una carrera, un festejo colectivo

Por Verónica Dema / DIARIO LA NACION

Río Cuarto.- A las 19.30 del 31 de diciembre la atleta olímpica riocuartense Rosa Godoy come arroz blanco y una pechuga de pollo mientras su madre y sus sobrinos toman unos mates y charlan. Después, se queda sola. Los demás parten a preparar la cena de Año Nuevo a lo de su hermana que, dice Rosa, era tan buena como ella en atletismo, pero se puso en pareja de chica y a los 17 tuvo el primero de sus siete hijos. «Otro camino», dice. Rosa descansa un rato y cerca de las 23 parte a la Asociación Atlética Banda Norte, el club donde empezó a correr cuando tenía 12 años. Va en búsqueda de su 11° título en el Maratón de los Dos Años, una prueba única en el mundo que empieza al filo de un año y termina en el siguiente.

Brian Burgos se despierta a las 8 el día más esperado. Fue el primer varón riocuartense en ganar la maratón, hace dos años. Desayuna liviano y a eso de las 10 sale a trotar suave 20 minutos para despertar las piernas. Almuerza con su abuelo unos tallarines con queso y crema. Poco. Toma agua. Mucha. Después duerme una siesta hasta las 18 y se pone a preparar sus «cositas» para correr: el short, la musculosa, prende el número en la camiseta, elige las zapatillas. Llegan su mamá, Lorena Andrada, y tres de sus cuatro hermanos; ellos comen algo y parten en un remise al club. Una vez allá, los chicos van directo a la placita frente a la largada. «Yo me alejo un poco, para no estar en el medio de toda la gente porque es más presión». En la parte de atrás del club la encuentra a Rosa, que está entrando en calor.

La Maratón de los Dos Años se realiza desde 1978 en Río Cuarto. Este año tiene 1437 inscriptos y más de la mitad son mujeres. Los atletas largan en el predio del club a las 23.45, recorren 10 kilómetros en un circuito que cruza toda la ciudad y regresan adonde partieron. Los primeros llegan unos 15 minutos pasada la medianoche. Este año, participan atletas de 22 provincias y de 6 países latinoamericanos.

«Hemos discutido cambiar el horario por presiones de la policía, de tránsito, familiares, pero no la imaginamos en otro momento», admite Marcelo Gherro, quien fue presidente del club por siete años y es uno de los organizadores que esta noche trabaja hasta que termina no solo la carrera sino también la cena final de premiación, alrededor de las 4. «Es una cadena humana que se forma en las calles. Río Cuarto la adoptó. Es como un hijo», dice. Más que una maratón es una fiesta familiar.

Mientras Rosa y Brian entran en calor, la zona del Parque Sarmiento, donde se ubica el club, se puebla más que el día de la primavera. Allí instalaron su mesa los Palma. Griselda y sus hijos Candela, Juan Cruz y Rosario vinieron desde Alejandro Roca, a 73 kilómetros de Río Cuarto, para acompañar a Sergio, el padre de los chicos, que con 51 años quiere repetir la hazaña de sus 15, cuando corrió por primera vez. Están ubicados cerca de la largada. Sobre el mantel hay un tupper con empanadas y hamburguesas, un envase abierto de sidra sin alcohol, varias botellas con agua, vasos plásticos. Para más tarde trajeron mantecol y budín. «Movamos la mesa, mamá. Que de acá no se ve bien la largada», propone una de las chicas. Se ponen a debatir qué conviene hacer. Reposeras, conservadora, canastos. Todo un movimiento.

Se acercan las 12. Se escucha que descorchan una sidra, dos. Alguien grita: «Me caso». A unos pasos: «Esperando las 12 para brindar», dice un joven que está sentado en el cordón de la vereda por donde en minutos empiezan a llegar los primeros maratonistas. Carina, «La flaca», su mamá, recibe un vaso. «Con mi abuelo Cacho siempre salíamos a ver la maratón a la calle. Desde que él no está venimos para recordarlo», cuenta.Y agrega: «¿Viste la película Coco? Bueno, es eso: esta noche él vuelve acá con nosotros». A su lado, dos bebés descansan en sus cochecitos.

Se estima que en el parque y en el resto del recorrido -más de cien cuadras-, unas 70.000 personas se disponen a alentar a los atletas esta noche, a vitorearlos, a ofrecerles botellas con agua fría. Hay familias que escuchan la radio local mientras comen y salen cuando se anuncia que los corredores están por pasar cerca de sus casas. Entonces sí, a salir con algo para brindar y con algún banquito por si se hace largo. También están quienes ubican las mesas afuera, sobre las veredas: allí comen, brindan y ven pasar a atletas de elite, a otros amateur e incluso a personas con alguna discapacidad que enfrentan ese desafío alguna vez en su vida.

Durante los 10 kilómetros los atletas reciben el aliento de quienes se acercan a ver la maratón
Durante los 10 kilómetros los atletas reciben el aliento de quienes se acercan a ver la maratón Crédito: Maratón de los Dos Años

Es un inicio de año raro para Stella Góngora de Allora, de 62 años: es la primera vez desde que tiene memoria que no ve la carrera y que tampoco la escucha. Su familia insistió en irse a una zona de las sierras donde no hay señal para escuchar la radio. En 1983 Stella fue la primera mujer riocuartense en ganar esta maratón. «Yo iba adelante, me guiaba por el golpeteo de las manos de las personas». Recuerda que, una vez que logró despegarse de la favorita de entonces y cruzó el puente que indicaba el tramo final del recorrido, lo vio al padre de Pablo Aimar, Ricardo. «Vamos carajo, vamos que te vas», recuerda que le dijo. Y él también empezó a correr alentándola. «Ahí supe que la carrera era mía». Sus piernas seguían por el clamor de la gente.

Después la ganó dos veces más, hasta que la superó la australiana Mora Main. «Es muy lindo saber que es el esfuerzo de uno, sentir orgullo porque sos vos logrando algo, entrenada al máximo», dice, la voz se le entrecorta. «Todavía me emociono. Me sentía la Mujer Maravilla». Poco después dejó el atletismo: su marido no le permitió viajar a correr a Cuba, donde la habían convocado, y eso desató un enojo tan grande en ella que dejó todo. Pero esa es otra historia.

Rosa sonríe poco. Así se toma el atletismo y la vida, como algo serio. Siempre el rostro despejado, la mirada en el horizonte. Esta noche corre y en todo el trayecto vivan su nombre como nunca antes. Ella por momentos saluda con la mano, mágicamente sonríe. «No soy de hacer esas cosas, porque uno va concentrado en el ritmo, en la carrera, pero tuve que ir saludando porque era tanto lo que me gritaban que me daba apuro no saludar», dice. «Fue una noche muy linda, porque saben quién soy y los represento un poco a todos ellos».

La olímpica Rosa Godoy ganó once veces la maratón organizada por el club Banda Norte, donde empezó a correr
La olímpica Rosa Godoy ganó once veces la maratón organizada por el club Banda Norte, donde empezó a correr Crédito: Maratón de los Dos Años

A la medianoche, cuando llega 2020 ella pasa por el kilómetro cinco. Empieza a sonar una campana que le repica en todo el cuerpo, saluda a quienes tiene en ese instante a su lado, no se detiene. Se lleva el sonido del nuevo año. «A las 12 de la noche es muy especial, se viven nervios, todo es muy a flor de piel. Y ahí te pasan cosas indescriptibles en el cuerpo».

Gastón Molayoli es uno de los vecinos que celebra frente al frigorífico La Campana. El año pasado vieron que alguien tomaba la soga de la campana de la puerta y la hacía sonar. «Es un sonido hermoso y muy emotivo cuando justo pasan los primeros corredores», dice. «En esta edición, preguntamos si nos dejaban a nosotros. Estuvieron nuestras sobrinas, al rato se cansaron y mi compañera Marianela, y Laura, mi cuñada, agarraron la posta. Estuvieron como veinte minutos tocando. Muchos corredores saludaban cuando descubrían de dónde venía el sonido».

En las gradas de la cancha del club Banda Norte, la mejor posición para ver la línea de llegada, tampoco pasa desapercibida la medianoche. Suena música de cuarteto. De pronto, surge un coro espontáneo que cubre todo el estadio. «Cinco, cuatro, tres, dos, uno. ¡Feliz Año Nuevo! Estalla la tribuna en abrazos, sonrisas, brindis.

En el club, mientras esperan la llegada de los primeros atletas, los vecinos celebran la llegada del Año Nuevo
En el club, mientras esperan la llegada de los primeros atletas, los vecinos celebran la llegada del Año Nuevo Crédito: V. Dema

A los pocos minutos empiezan a llegar «los gladiadores», como menciona el locutor que transmite en vivo. Pasan Julián Molina, Miguel Guerra, Brian Burgos, Joaquín Arbe. Una familia llama por WhatsApp con cámara a alguien de afuera para mostrarle la cantidad de gente que hay esta vez. De las conservadoras salen más panes dulces, garrapiñadas, turrones. Sostener el ritual de celebración, aun en las tribunas de una cancha de fútbol. Los que no encuentran lugar en las gradas se ubican abajo, pegados al alambrado. Una señora en silla de ruedas, una chica que le da la teta a su bebé, un señor con bastón.

Rosa cruza la meta, alza los brazos como si fueran ramas de un árbol que agradece la lluvia, los ojos cerrados, un instante de íntima celebración. Su mamá, que estuvo toda la noche esperando en el parque, entra corriendo al estadio que acaba de pisar su hija. Se abrazan. Lloran. «Siempre nos emocionamos. Es fin de año, la carrera, lo que estamos compartiendo y, también, lo que una pasó para llegar acá», dice Rosa.

Desde chica la acompaña la idea de superación. Ella lo adjudica a la vida misma y dice que no quiere victimizarse. Menciona que de chicos vivían los cinco en una habitación, sus padres, ella y sus dos hermanos. «Siempre supe sobreponerme a todo».

Stella también sabe sobreponerse. A los 8 meses su madre la abandonó y estuvo con sus padres de crianza, como los menciona, hasta que murieron cuando ella era muy joven. «Padres no tengo. Es larga la vida mía», dice y prefiere no seguir en ese terreno. Sí habla de que se casó a los 15 años, que tuvo tres hijos y cuatro nietos y que a una de las nietas, la que ahora tiene 4 años, la cría desde chica. «Soy su madre abuela», dice.

Despierta placer verla correr a Rosa: 37 años, un metro sesenta, 46 kilos al servicio de un cuerpo firme; el logo de los Juegos Olímpicos de Río tatuado en su talón vuela por la calle y llega primera, sigue rompiendo récords: ganó once veces la maratón de su ciudad.

Brian también sube al podio. Le ganó a uno de los favoritos, el atleta olímpico Joaquín Arbe, y quedó en tercer lugar, con un mejor tiempo que cuando llegó primero en 2018.

A la hora del brindis, Stella les hace una promesa a sus nietos: este año vuelve a correr la maratón. «Voy a resolver un tema en la rodilla y me voy a entrenar. Por lo menos voy a llegar», dice.

– ¿Qué siente cuando ve correr a Rosa Godoy?

– Me dan ganas de salir atrás de ella, como un cohete, como antes (se ríe).

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Otras postales de la maratón

El podio de las ganadoras de la general: la riocuartense Rosa Godoy, Carolina Nieva y Silvana de Fátima Marchisio
El podio de las ganadoras de la general: la riocuartense Rosa Godoy, Carolina Nieva y Silvana de Fátima Marchisio Crédito: Maratón de los Dos Años
El podio de los ganadores de la general: Julián Molina, Miguel "Mito" Guerra y el riocuartense Brian Burgos
El podio de los ganadores de la general: Julián Molina, Miguel «Mito» Guerra y el riocuartense Brian Burgos Crédito: Maratón de los Dos Años
Durante los 10 kilómetros los atletas reciben el aliento de quienes se acercan a ver la maratón
Durante los 10 kilómetros los atletas reciben el aliento de quienes se acercan a ver la maratón Crédito: Maratón de los Dos Años
La llegada triunfal del ganador de la maratón este año: Julián Molina
La llegada triunfal del ganador de la maratón este año: Julián Molina Crédito: Maratón de los Dos Años
Alrededor de la medianoche los vecinos de Río Cuarto y la región se disponen a ver los atletas de la Maratón de los Dos Años
Alrededor de la medianoche los vecinos de Río Cuarto y la región se disponen a ver los atletas de la Maratón de los Dos Años Crédito: V. Dema
Durante los 10 kilómetros los atletas reciben el aliento de quienes se acercan a ver la maratón
Durante los 10 kilómetros los atletas reciben el aliento de quienes se acercan a ver la maratón Crédito: Maratón de los Dos Años
Las familias se congregan en el Parque Sarmiento, que rodea el club Banda Norte
Las familias se congregan en el Parque Sarmiento, que rodea el club Banda Norte Crédito: V. Dema
Los "gladiadores" de la 42° edición de la Maratón de los Dos Años
Los «gladiadores» de la 42° edición de la Maratón de los Dos Años Crédito: Maratón de los Dos Años
La Maratón de los Dos Años termina con una cena a la que asisten atletas, familiares y organizadores de la carrera; se reúnen unas mil personas en el club Banda Norte
La Maratón de los Dos Años termina con una cena a la que asisten atletas, familiares y organizadores de la carrera; se reúnen unas mil personas en el club Banda Norte Crédito: Maratón de los Dos Años
Las familias se apropian del circuito y en algún tramo participan de la fiesta de recibir el año corriendo
Las familias se apropian del circuito y en algún tramo participan de la fiesta de recibir el año corriendo Crédito: Maratón de los Dos Años

Equipo para el Sudamericano Indoor

La CADA ha designado un plantel que asistirá el primer Campeonato Sudamericano Indoor, a realizarse en el Estadio Municipal de Cochabamba (Bolivia), el 1 y 2 de febrero.

El 15 de enero viajan allí los garrochistas Germán Chiaraviglio y Pablo Zaffaroni. Posteriormente lo harán Maximiliano Díaz (salto triple), Elián Larregina (400 metros), Agustín Carrera (vallas), Carlos Layoy (salto en alto) y Noelia Martínez (400 metros). Y se agregarán los mediofondistas Federico Bruno y Diego Lacamoire (1.500 metros) y Mariana Borelli (800 y 1500).

Otros atlteas con posibilidad de asistir son los velocistas Franco Florio y Otilio Rosa (60 metros), Leandro Paris (800), Renzo Cremaschi (60 m con vallas), Federico Guerrero (salto triple), Victoria Woodward (60 metros llanos), Florencia Lamboglia (FOTO, 60 metros con vallas) y Betsabé Páez (salto en alto).

Bruno y Fedra Luna ganaron en Uruguay

Fuente: CAU

Los atletas argentinos dominaron la 45a. edición de la Travesía de San Fernando, este 4 de enero en Punta del Este (Uruguay) sobre un recorrido de 10 km. Federico Bruno logró por cuarta vez la prueba masculina al marcar 29m54s, delante de los destacados fondistas locales Nicolás Cuestas (30m15s) y Martín Cuestas (30m29s).

En damas, la argentina Fedra Aldana Luna se impuso con 34m04s, seguida por su compatriota María Luz Tesuri con 34m50s. La recordwoman uruguaya y campeona sudamericana en mediofondo María Pía Fernández fue tercera con 35m44s.

Los pequeños atletas de una comunidad calchaquí

Producción por MAURICIO CODOCEA / DIARIO CLARIN

-Dale, Facu, entrá en calor.

-¡Pero si ya hace calor, profe!

Facundito apenas hizo los movimientos que debía antes de lanzarse a correr una carrera de 1.800 metros. Por un lado, tenía miedo. Los demás chicos, vestidos casi como profesionales, contrastaban con la humildad de su ropa. Incluso debió correr con una musculosa de River. Justo él, fana de Boca. Además, esa tarde, en San Miguel de Tucumán, los termómetros tocaron los 48 grados centígrados. Estaba cansado. No acostumbraba a sentir esos calores.

Era la primera vez que Facundo Gramajo (14 años) pisaba la capital tucumana. Corrió con las zapatillas que habitualmente usa todos los días: unas de tela, con la suela lisa y la punta de goma. Nunca había competido y, sin embargo, terminó aplastando al mejor mediofondista Sub 15 de la provincia, un jovencito que ya había participado de múltiples campeonatos, entre ellos los Juegos Evita.

Facundo Gramajo, con su ropa prestada, se impone ante los mejores chicos tucumanos de su edad.  Foto: Gentileza Pablo Díaz

Facundo Gramajo, con su ropa prestada, se impone ante los mejores chicos tucumanos de su edad. Foto: Gentileza Pablo Díaz

Los atletas del futuro están en Tafí del Valle en Tucumán

-¿En ese entelado (sic) tengo que ir a lanzar?

-Sí, Karen. Esa es la jaula.

-No se haga problema, profe: a estas changuitas les voy a ganar a todas.

Karen Cancino en su primera competencia en San Miguel de Tucumán. Foto: Gentileza Pablo Díaz

Karen Cancino en su primera competencia en San Miguel de Tucumán. Foto: Gentileza Pablo Díaz

Karen Cancino (14) tenía un puñado de prácticas encima, pero nunca se había metido en el semicírculo desde el cual los lanzadores arrojan sueños en forma de elemento. Para ella, esas rejas que parecían amenazar su libertad fueron apenas un decorado: ganó la competencia de bala con bastante holgura pese a que vestía sus zapatillas de lona y unos shorts de jean.

Al terminar aquella jornada, los dos fueron llevados junto a sus compañeros por Federico Seery, director de Deporte de Tafí del Valle, a una de las cadenas de comidas rápidas más conocidas del mundo.

“Fue inolvidable, la frutilla del postre. La pasamos hermoso”, recuerda el funcionario. Para los chicos fue una fiesta: nunca habían probado esas famosas hamburguesas.

Aldana Cruz, Karen Cancino, el entrenador Pablo Díaz, Federico Seery (director de Deporte de Tafí del Valle), Facundo Gramajo y Axel Cancino, el equipo de Tafí del Valle que viajó a competir en San Miguel de Tucumán. Foto: Gentileza Pablo Díaz

Aldana Cruz, Karen Cancino, el entrenador Pablo Díaz, Federico Seery (director de Deporte de Tafí del Valle), Facundo Gramajo y Axel Cancino, el equipo de Tafí del Valle que viajó a competir en San Miguel de Tucumán. Foto: Gentileza Pablo Díaz

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Como el resto de los protagonistas de esta historia, Facundo y Karen, quienes participarán del primer campus en el CeNARD con miras a los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2022, pertenecen a la comunidad originaria de los diaguitas y viven en ese pequeño paraíso de menos de cuatro mil habitantes llamado Tafí del Valle, en Tucumán. Ahí, entre los Valles Calchaquíes, a poquito más de 2.000 metros de altura, está empezando a funcionar una suerte de fábrica de keniatas argentinos.

Aldana, Axel, Karen y Facundo en lo alto de un cerro en Las Carreras, a más de 2200 metros de altura. Foto: Rafael Mario Quinteros

Aldana, Axel, Karen y Facundo en lo alto de un cerro en Las Carreras, a más de 2200 metros de altura. Foto: Rafael Mario Quinteros

El trabajo con estos chicos, que no tenían ningún conocimiento del atletismo, comenzó en la segunda mitad de 2019. Hoy ya se entrenan con un plan específico; muchas veces, en medio de la montaña, como lo hacía Gokú, el protagonista de Dragon Ball, mítico animé y dibujo animado japonés.

En el ambiente deportivo, Horacio Anselmi no necesita presentación. Al mismo tiempo, paradójico como suena, presentarlo es todo un desafío: ha pasado por un sinfín de espacios y ha cosechado éxito en cada uno de ellos. Habrá que intentar resumir: es licenciado en Alto Rendimiento y, como preparador físico, fue parte del cuerpo técnico que ganó la Copa Davis de tenis 2016; trabajó con Juan Martín Del Potro, Gastón Gaudio y Guillermo Coria; con el excampeón mundial de natación José Meolans; con Marcelo Domínguez, ex monarca de boxeo; con Daniela Krukower y Carolina Mariani, campeona y subcampeona mundial de judo, respectivamente; también con Los Pumas y fue coordinador de Deportes Amateurs de Boca Juniors durante 25 años.

Los chicos con su entrenador, Pablo Díaz, en una de las pocas canchitas en las que pueden entrenar. No tienen pista de atletismo y el terreno es irregular. Foto: Rafael Mario Quinteros

Los chicos con su entrenador, Pablo Díaz, en una de las pocas canchitas en las que pueden entrenar. No tienen pista de atletismo y el terreno es irregular. Foto: Rafael Mario Quinteros

Él es la piedra fundamental de todo esto. “Cuando buscás ganar, buscás esqueletos que puedan llevar a cabo ciertas tareas –le explica a Clarín-. En las pruebas de resistencia dominan desde hace años los keniatas, etíopes y otras etnias africanas. Entre ellos, los miembros de la tribu Kalenjin, personas que tienen una adaptación mitocondríaca de generaciones y generaciones en la altura. Tienen las piernas extremadamente largas y hasta un 30% más livianas que las personas de, por ejemplo, Dinamarca; una serie de circunstancias que te hacen más capaz de ganar una carrera”.

“Las voluntades débiles se traducen en discursos; las fuertes, en actos”. 

Gustave Le Bon

El alpa puyo (una niebla que baja desde los cerros y en cuestión de minutos ensombrece el paisaje) asoma por detrás de Pablo Díaz, el entrenador local designado para ponerse al frente del proyecto, que es parte del programa de detección de talentos De la escuela al podio, ideado por el propio Anselmi. El profe recuerda aquella jornada de septiembre, más precisamente el Día del Estudiante, cuando se llevaron a cabo las primeras evaluaciones: “Ya entonces vi que algunos chicos rendían más que los de San Miguel. Tenían fuerza natural, velocidad, resistencia. Son chicos curtidos por el frío, el clima, las distancias, los juegos que hacen en las laderas de la montaña… No cualquier pibe tiene esa condición. Y comen sano”.

El entrenador Pablo Díaz viaja unas dos veces por semana desde San Miguel de Tucumán a Tafí del Valle para entrenar a los chicos.
Foto: Rafael Mario Quinteros

El entrenador Pablo Díaz viaja unas dos veces por semana desde San Miguel de Tucumán a Tafí del Valle para entrenar a los chicos. Foto: Rafael Mario Quinteros

El biotipo es similar al de los etíopes y keniatas, asegura Díaz, tal como postularon los estudios de Anselmi, basados en una observación informal antropométrica que determinó que la relación más favorable del tronco respecto a las piernas era la de los pueblos diaguitas y quilmes. El entrenador agrega: “El clima acá es similar al de Itén, Kenia, al igual que la altura a la que estamos”. Basta con googlear brevemente algunas fotos de aquel rincón africano para encontrar la similitud de muchos de sus paisajes con el valle tafinisto. Vivir en la altura, por caso, aumenta naturalmente la cantidad de glóbulos rojos, lo que facilita el transporte de oxígeno en el torrente sanguíneo.

La idea en la cabeza de Anselmi encontró el brazo ejecutor en la Fundación Misión Deportiva con el apoyo de la Dirección de Deporte de Tafí del Valle, encabezada por Federico Seery, y la Confederación Argentina de Atletismo. Claro que no bastaba con las buenas intenciones. Para invitar a los chicos a practicar deporte y eventualmente a competir, había que pedirles permiso no sólo a los padres, sino también a los representantes de los pueblos originarios.

Adriana Nofal, presidenta de la Fundación Misión Deportiva que llevó a cabo el proyecto de Horacio Anselmi.
Foto: Rafael Mario Quinteros

Adriana Nofal, presidenta de la Fundación Misión Deportiva que llevó a cabo el proyecto de Horacio Anselmi. Foto: Rafael Mario Quinteros

“Fue muy fuerte el choque cultural que tuvimos –reconoce Adriana Nofal, presidenta de Misión Deportiva-. En los primeros entrenamientos sólo había niños; cuando empezamos a preguntar por qué no había chicas, nos plantearon que el deporte ‘era para hombres’ y que ellas tenían otras tareas asignadas en su vida cotidiana. Para nosotros fue un aprendizaje muy grande sobre su cultura. Los padres nos acompañaron desde un primer momento; por ahí hubo más recelo por parte de algunos caciques”.

Hubo reuniones con los dirigentes originarios en las que la tensión se hizo grande, pero finalmente las charlas llegaron a buen puerto, mucho gracias a la intervención de Darío Abdala, director de Protección de Derechos Humanos de la provincia. Incluso, lograron que les permitieran participar a las nenas. “Y cuando las empezamos a sumar encontramos grandes talentos, no sólo en fondo o medio fondo -que pensábamos sería lo más factible-, sino en lanzamiento”, agrega Nofal.

El cacique Santos Pastrana lleva dos décadas como representante de la comunidad diaguita calchaquí. De hablar veloz y cerrado, vive en una casa cuyas paredes son símil pirca (piedras apiladas una encima de la otra). Lleva una bufanda en forma de Wiphala (la bandera de los pueblos originarios) cuyos colores rompen con el tono crema de su campera de alpaca. “Es bueno que se les dé una chance a nuestros jóvenes porque nosotros no solemos tener esas oportunidades; a veces los municipios tienen otras miradas”, remarca.

El Cacique Santos Pastrana, líder de la comunidad diaguita calchaquí hace dos décadas. Foto: Rafael Mario Quinteros

El Cacique Santos Pastrana, líder de la comunidad diaguita calchaquí hace dos décadas. Foto: Rafael Mario Quinteros

Y celebra: “Esto es histórico, y que ustedes lo difundan es muy bueno: que a Tafí no se lo conozca por los veraneantes, sino por su gente y sus jóvenes. No quiero que mis chicos terminen haciendo jardín o sean lavacopas. Esto va a ser un orgullo para los dirigentes y para los padres y va a incentivar a los chicos a no tener vergüenza de decir que son originarios”.

“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”.

Eduardo Galeano

Cuatro chicos vienen corriendo por el medio de la Ruta Provincial 325. Es comprensible: este de ripio es el mejor –y el único, a decir verdad- sendero por el que desplazarse. Además, tras pasar un par de horas aquí se comprueba que los dedos de ambas manos sobran para contar la cantidad de vehículos que pueden pasar poco después del mediodía por este tramo que une las localidades donde viven los chicos, Santa Cruz y Las Carreras. En la primera de ellas se ubica la escuela a la que asisten, la agrotécnica EMETA, que es también el único recinto en el que disponen de conexión wifi.

Axel Cancino, Facundo Gramajo, Aldana Cruz y su hermana Morena vuelven del colegio al trote. 
Foto: Rafael Mario Quinteros

Axel Cancino, Facundo Gramajo, Aldana Cruz y su hermana Morena vuelven del colegio al trote. Foto: Rafael Mario Quinteros

Sobre el mismo camino, apenas dos kilómetros más al sur de la entrada a un pequeño vecindario del que ya habrá tiempo de hablar, surge silenciosa una canchita de fútbol. Los ojos de Axel Cancino (14 años) se transforman cuando se oye el pique de una pelota sobre la tierra que predomina en el carril central y las áreas, sectores más transitado del campo de juego. El pibe sale disparado a pegarle de derecha. Pablo Díaz, el entrenador, mira al equipo de Clarín y sonríe.

“Él fue el que más se destacó en las pruebas de velocidad –explica-, aunque hace poco que lo acercamos un poquito más. A veces, en los entrenamientos se ponía a joder porque le encanta el fútbol”. También obtuvo buenas marcas en las evaluaciones de salto en largo, para las que no hay muchas más opciones que entrenarse a la vera del dique La Angostura, en la localidad de El Mollar, ubicado a media hora de distancia y al otro lado del cerro El Pelao, el que desde el centro domina la escena de los valles. ¿La razón? Es el único lugar donde se puede encontrar una porción de arena.

Axel Cancino, velocista que se debate entre el atletismo y el fútbol, su otra pasión.
Foto: Rafael Mario Quinteros

Axel Cancino, velocista que se debate entre el atletismo y el fútbol, su otra pasión. Foto: Rafael Mario Quinteros

El recuerdo de Axel sobre el día que compitió desnuda la limitación de recursos: “Corrí con mis botines de fútbol”. Cuando se entrena, en tanto, lo hace con sus zapatillas de todos los días.

La única de los chicos que tenían una mínima idea de lo que era la competencia deportiva tal como la conoce el mundo era Aldana Cruz (16), una medio fondista que corre desde chiquita. Era la única que había bajado (término usado para referirse al traslado a San Miguel de Tucumán, que está a unos 1.500 metros de altura menos) a competir a la capital y ganó, con lo que se llevó el premio de ir a Mar del Plata.

Aldana Cruz, la única de los chicos que había salido de Tafí del Valle. Desde que se entrena con Pablo Díaz, no sufrió más lesiones.
Foto: Rafael Mario Quinteros

Aldana Cruz, la única de los chicos que había salido de Tafí del Valle. Desde que se entrena con Pablo Díaz, no sufrió más lesiones. Foto: Rafael Mario Quinteros

La voz dulce de Aldana se entrecorta cuando piensa en los miedos que surgieron tiempo después. Pequeños moretones en los cuádriceps, incertidumbre en forma de dolores y un camino espinoso hasta esta feliz actualidad. “Ella no tenía ninguna formación y hacía lo que creía que estaba bien, entonces muchas veces se sobre exigía”, explica el profe Pablo, que desde que la conoció le armó un plan que convirtió los problemas físicos en un mero recuerdo.

“¡Me dio una emoción cuando bajamos a competir! Estaba todo el día llorando en mi casa. Fue muy lindo, más porque yo representaba…”. El relato de Aldi se detiene porque la emoción le gana a la razón y las lágrimas son inevitables. “Lloraba mucho porque siempre me esforzaba y tenía desgarros en la pierna, y trataba de esforzarme y lograr lo mejor. Ya los dolores que tenía siempre acá -explica, señalándose las costillas- tampoco los tengo más. Me pongo recontenta por todo lo que he logrado hasta el momento”.

El "profe" Pablo y los chicos se divierten en la producción de Clarín. Mantienen una afectuosa relación de respeto.
Foto: Rafael Mario Quinteros

El «profe» Pablo y los chicos se divierten en la producción de Clarín. Mantienen una afectuosa relación de respeto. Foto: Rafael Mario Quinteros

Acostumbrada a la inmensidad de los cerros que rodean el valle, las esperanzas de Aldana van en grande: “Lo primero que había pensado cuando arranqué era ganar la medalla en los Juegos Evita, pero también pensé en los Juegos Olímpicos. Cuando vi los de la Juventud decía ‘cómo quisiera estar ahí, debe ser que se siente tan lindo participar en esos Juegos…’”.

L


Hora de volver al vecindario que había quedado en el camino.

Un chirrido sale desde el interior del living de la familia Cancino. Ahí, el papá y otros miembros de la familia de Karen (la chica que lanza bala) están trabajando: cortan distintas partes de una res con una sierra de carnicería.

-Las vacas están allá arriba, en el cerro. ¿Quieren que vayamos?- pregunta la jovencita, señalando las alturas.

Fotógrafo, camarógrafo y cronista se miran entre sí.

-Y… Dale, vamos.

Una pequeña parada camino a lo alto de los cerros en Las Carreras, pasando la casa de los abuelos de Karen. 
Foto: Rafael Mario Quinteros

Una pequeña parada camino a lo alto de los cerros en Las Carreras, pasando la casa de los abuelos de Karen. Foto: Rafael Mario Quinteros

Durante el recorrido se empiezan a advertir los beneficios de la vida en la altura. En los cuerpos ajenos, claro. Mientras el ascenso se hace cada vez más complejo para uno, que anda por los treinta y pico, a unos metros pasa una de las hermanitas de Karen, que no llega a los 10 años: se divierte en las subidas y bajadas ¡haciendo la medialuna!

Las piedras del corral (chiquero, para estar a tono con el vocabulario local) se asoman al “doblar” en uno de los cerros. El profe Pablo vocifera: “Llegamos a Disney”. Cuando los chicos comienzan a corretear detrás de los animales la frase cobra significado.

En el chiquero, arriba del cerro, Karen intenta enlazar una vaca. Es uno de los mayores divertimentos de los chicos.
Foto: Rafael Mario Quinteros

En el chiquero, arriba del cerro, Karen intenta enlazar una vaca. Es uno de los mayores divertimentos de los chicos. Foto: Rafael Mario Quinteros

Ver a Karen revolear el lazo hasta atrapar una vaca o un ternero es un espectáculo en sí mismo. Tiene una particular destreza. Si hubiera un jurado de gimnasia artística, la calificación -al menos para el movimiento de la cuerda- sería alta: dibuja parábolas perfectas en el aire. En un momento, engancha un pequeño toro, pero no por las patas –como se debe en función de derribarlo- sino por los cuernos. Deberá soltarlo.

“¿Cómo?”, es el pensamiento que surge de inmediato, aunque no se exteriorice. El encargado del chiquero debe leer el pensamiento, porque enseguida le dice a la chica: “¡Lo vas a tener que llevar adonde estás!”.

Karen Cancino y el origen de su fuerza: lucha sin mayores problemas con terneros de cerca de 100 kilos.
Foto: Rafael Mario Quinteros

Karen Cancino y el origen de su fuerza: lucha sin mayores problemas con terneros de cerca de 100 kilos. Foto: Rafael Mario Quinteros

Entonces, la pequeña Cancino tira. Lleva un brazo hacia atrás y adelanta el otro. Y tira. El animal, que debe pesar al menos 80 kilos, está lógicamente molesto con la situación: se sacude y ofrece resistencia. La chica no se inmuta. Tira, tira y tira, hasta que pone al ternero a su alcance. Lo toma por la cabeza y le quita la soga. Después de presenciar ese acto, suena lógico que haya lanzado una bala a 9 metros cuando la media para una piba de su edad indica que debería llegar a los 7.

Karen logró grandes resultados en lanzamiento de bala. Hasta las pruebas del profesor Díaz jamás había tocado una.
Foto: Rafael Mario Quinteros

Karen logró grandes resultados en lanzamiento de bala. Hasta las pruebas del profesor Díaz jamás había tocado una. Foto: Rafael Mario Quinteros

“Yo nunca había hecho deportes. Enlazaba las vacas, cargaba en cada mano los tachos para bañar a los chanchos o darles de comer. Le hacía a mi papá todo el trabajo pesado porque no quería que lo hiciera él”, cuenta Karen. La genética y la geografía hicieron lo suyo, pero el amor terminó de moldear ese talento. Ahora es cuestión de pulirlo.

Las variantes del atletismo, explica Pablo Díaz, les permitieron a los chicos descubrir que pueden aprovechar sus virtudes de diversas formas. Facundo Gramajo, el más bajito del grupo, lo entendió. “Me gustan más las carreras de larga distancia porque no tengo piernas largas y entonces no soy muy rápido, pero sí tengo resistencia” explica el chico, a quien el entrenador define como “el de mayor potencial”.

Facundo Gramajo es el mejor medio fondista de la camada.
Foto: Rafael Mario Quinteros

Facundo Gramajo es el mejor medio fondista de la camada. Foto: Rafael Mario Quinteros

Cuando los chicos conocieron a Horacio Anselmi, el ideólogo, sus cabecitas volaron pensando lo que podrían lograr. “Nos preguntó si queríamos vivir de esto, y le hemos dicho que sí ahí nomás -agrega Facu-. Nos dijo que la íbamos a romper, nos daba motivación. Y nos explicó que si seguíamos así podíamos llegar a viajar a un montón de lados, al Reino Unido, cosas así”.

Para este medio fondista, el deporte también ha sido una herramienta de conducta, como él mismo reconoce con una llamativa dosis de responsabilidad: “Hasta cuarto año he ido a una escuela en El Rodeo (a apenas un par de kilómetros de la EMETA), pero me portaba mal, era un mal ejemplo para los otros chicos, y me cambiaron a la escuela de Las Carreras. Ahí me puse más firme. Con el tiempo fui conociendo a varios chicos y me empecé a adaptar para que a ellos no se les complicaran las cosas”.

Los chicos posan en lo alto de los cerros con el imponente paisaje tafinisto de fondo.
Foto: Rafael Mario Quinteros

Los chicos posan en lo alto de los cerros con el imponente paisaje tafinisto de fondo. Foto: Rafael Mario Quinteros

“Aquellos que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche”. 

Eleonora, de Edgar Allan Poe

A la luz de las primeras semanas de entrenamientos y los primeros atisbos de competencia, todavía se deben superar ciertas barreras. “Los chicos no tienen las mejores condiciones para entrenarse –sentencia el profe Díaz, tajante-. No contamos con un círculo de lanzamiento, no tenemos cajón de (salto en) largo, no hay una pista sintética… Hay que trabajar y armar una infraestructura deportiva para esto que estamos haciendo”. En ese sentido, en Misión Deportiva ya hablaron con Gustavo Zavadivker, arquitecto local que se especializa en proyectos sustentables y ha colaborado, por ejemplo, con la Federación Internacional de Básquetbol (FIBA). Él se encargará de diseñar una pista que, entre otras características, sea removible.

Las zapatillas de Facundo. Son las mismas que usa para su vida diaria y con ellas compitió en San Miguel de Tucumán.
Foto: Rafael Mario Quinteros

Las zapatillas de Facundo. Son las mismas que usa para su vida diaria y con ellas compitió en San Miguel de Tucumán. Foto: Rafael Mario Quinteros

Al margen de eso, el proyecto, especialmente a partir del material humano, luce prometedor. “Podemos tener una especie de keniata argentino –afirma Díaz-. Me imagino un chico de acá compitiendo en el nivel internacional con personas de esa nacionalidad porque el biotipo es similar. Claro que hay que trabajarlos y guiarlos bien. Pienso también en atletas que vengan a preguntarnos cómo entrenamos, qué hacemos, que investiguen cómo vive un chico tafinisto. Sería un orgullo verlos que sigan en su entorno, entrenándose en su ambiente natural y llegar a verlos en un Panamericano o un Juego Olímpico”.

Atletas y entrenador sueñan con llegar lejos en el atletismo.
Foto: Rafael Mario Quinteros

Atletas y entrenador sueñan con llegar lejos en el atletismo. Foto: Rafael Mario Quinteros

La ilusión llega al cacique Pastrana, que no olvida la pata religiosa y se encomienda a la Madre Tierra: “Ojalá la Pacha acompañe esto. ¡Qué lindo que alguna vez tengamos un representante que digan ‘es de los pueblos originarios, de los Valles Calchaquíes!’”.

Los chicos, por su parte, ya tienen su cábala: un billete de 10 pesos que Facundo se encontró en el pantalón que le prestó su amigo Axel. Se lo puso en la media para correr y ganó. Luego se lo frotó en los pies a Aldana, que también se impuso en su prueba. Más tarde, lo sostuvieron todos de una punta y dos de ellos se ganaron remeras en un sorteo. Hoy lo conserva Axel, firmado con las iniciales de los cuatro. Listo para la próxima vez que salgan a competir. Listo para la próxima vez que salgan a correr o lanzar en busca de sueños que nunca habían soñado.

Marcela Gómez y Daiana Ocampo en el top 10 de la San Silvestre

La temporada atlética internacional del 2019 culminó -como ya es tradicional- el pasado 31 de diciembre con la Travesía de San Silvestre en Sao Paulo (Brasil). Y allí, las argentinas Marcela Cristina Gómez y Daiana Ocampo concretaron las mejores performances de nuestras compatriotas en el historial femenino desde que la prueba se realiza sobre 15 km (en los comienzos de la competición de damas, en 1975 y sobre 8,9 km, Iris Fernández había conseguido un cuarto puesto).

Ahora la prueba femenina fue ganada por la keniata y recordwoman mundial de maratón Brigid Kosgei con 48m54s, seguida por su compatriota Shela Chelangat con 50m10s y la etíope Tisadik Alem Nigus con 50m12s. Marcela Gómez -quien escoltó a Daiana Ocampo en el Sudamericano de Maratón en Buenos Aires, en septiembre- lució ahora con su 7° puesto y mejor latinoamericana al marcar 53m33s. Daiana, por su parte, fue 9a. con 54m11s. Ambas se concentran ahora en su preparación para la temporada, buscando la clasificación olímpica (Gómez ya está entrenando en la altitud de Paipa y Daiana competirá próximamente en el 21k de Guadalajara).

El sector masculino de San Silvestre tuvo un vibrante desarrollo, cuando el keniata Kibiwott Kandie consiguió desbordar sobre la línea de sentencia al ugandés Jacob Kiplimo para ganar con 42m59s, nuevo récord del circuito. Entre los sudamericanos, el mejor fue el colombiano José Mauricio González, 9° con 46m01s.

El historial de la prueba tiene entre sus grandes nombres al argentino Osvaldo Suárez, vencedor en tres ediciones consecutivas entre 1958 y 1960.

Bruno y Da Silva, fondistas argentinos ganadores en Paraguay

Agustin Da Silva sobre 10 km y Federico Bruno en el medio maratón fueron los vencedores en la jornada atlética internacional de este sábado 14 de diciembre en Encarnación (Paraguay), donde estuvieron los mejores valores locales.

Bruno ganó la 40a. edición del Medio Maratón del Empedrado con 1h09m37s, seguido por el paraguayo Orlando Elizeche con 1h10m02s, quedando tercero el recordman paraguayo Derlys Ramón Ayala -campeón sudamericano de maratón- con 1h10m51s. En la prueba femenina se impuso la también recordista paraguaya Carmen Martínez con 1h23m04s, seguida por la argentina Marcela Cristina Gómez con 1h23m17s y Leticia Añazco con 1h29m31s.

Fue una jornada muy calurosa, sobre un difícil trayecto, ya en el cierre de la temporaad.

Da Silva venció en los 10 km con 32m20s y Fabián Manrique terminó 2° con 35m26s, mientras que en damas ganó la paraguaya María Hortensia Caballero con 38m01s.

Joaquín Gómez brilló en el cierre de la temporada

La actividad de pista y campo de la FAM concluyó -este sábado 7 de diciembre- en la pista del Parque Olímpico con la realización del Torneo Centenario, también como homenaje al primer siglo de la entidad. Y la gran figura del día fue el lanzador Joaquín Gómez, con su mejor performance de la temporada en lanzamiento del martillo (75.65) y su segunda personal (tiene 75.96 desde el año pasado en Cuenca).

Participaron varios integrantes de la elite del atletismo, incluyendo al campeón sudamericano y recordman nacional de salto triple, Maximiliano Díaz, y Germán Chiaraviglio. Este pasó los 5.20 m. en salto con garrocha, en tanto Díaz logró 15.81 en triple, donde también lucieron Federico Guerrero con 15.52 y Diego Dimaro con 15.42 (éste además logró 7.22w en salto en largo). Guerrero avanzó así al noveno lugar del ránking nacional de todos los tiempos.

El juvenil Matías Falchetti marcó 21s.64 en los 200 metros llanos, con viento en contra. Y se vieron buenas marcas en los 3.000 metros llanos: Chiara Mainetti (tras su gran desempeño en el Mundial de Montaña) ahora incursionó en la pista con 9m48s04 para esa distancia, mientras que en varones lució el maratonista Martín Méndez con 8m20s51.

Algunas de las pruebas se realizaron como test hacia el Sudamericano Indoor, programado para febrero en Cochabamba. En los 60 metros llanos, el mejor fue el juvenil Franco Florio con 6s.91 (fuerte viento en contra), superando por cuatro centésimas a Otilio Rosa. Y en los 60 metros con vallas, también con viento en contra, Agustín Carrera marcó 8s04 en el primer turno y 8s26 en el segundo, escoltado en ambos casos por el mendocino Renzo Cremaschi.

La recordwoman nacional de velocidad María Victoria Woodward logró la mejor marca del día en los 60 metros llanos (7s57). Y en los 60 con vallas, el mejor registro correspondió a Florencia Lamboglia con 8s74.

Otras buenas actuaciones correspondieron al juvenil Julio Nóbile (67.66 en martillo), Daniela Gómez (60.93 en la misma especialidad), Andrea Ubiedo (5.72 en largo) y Julián Gaviola (1m53s04 en 800).

Sapporo será la sede del maratón y la marcha en los Juegos Olímpicos

Fuente: WorldAthletics

El Comité Olímpico Internacional y el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos Tokio 2020 anunciaron que el Parque Odori de Sapporo (Hokkaido) fue aprobado como sede para las pruebas de maratón y marcha en dicho acontecimiento. Así lo confirmó el Comité Ejecutivo del COI en Lausana, Suiza.

El Odori Park, en Sapporo, fue la sede del Maratón de Hokkaido y es un sitio popular para los turistas, habiendo recibido numerosos eventos en los últimos años. Se encuentra en pleno centro de la ciudad de Sapporo, en un ambiente verde.

El atletismo argentino ya cuenta con dos atletas que han obtenido la marca mínima fijada por W.A. para el maratón olímpico. Ambos proceden de Esquel (Chubut): Joaquín Arbe y Eulalio Muñoz. Se consagraron subcampeón y 3° del Sudamericano, y campeón y subcampeón nacional, respectivamente durante el Maratón de Buenos Aires, en septiembre pasado. Y allí consiguieron los registros 2° y 3° respectivamente del historial argentino de maratón. Arbe marcó 2h11m02s. Y el último fin de semana, en Valencia, Eulalio Muñoz mejoró su propio registro hasta 2h11m25s, cinco segundos por debajo de la mínima fijada por W.A.

Sapporo se encuentra 800 km. al norte de Tokio.

El 6 de agosto a las 4.30 se largará la marcha masculina de los 20 km. Al día siguiente se harán los 50 km. marcha hombres (5.30) y los 20 km. marcha (damas). Para el 8 de agosto a las 7 se programó la largada del maratón femenino y para el 9, a la misma hora, el maratón masculino.

Kirsty Coventry, de la Comisión de Atletas del COI, expresó que «la salud de los deportistas está en el centro de nuestras preocupaciones. La decisión de trasladar los eventos de maratón y marcha a Sapporo asi lo refleja. La sede asignada es para procurarles las mejores condiciones y que puedan dar lo mejor».

Otros dos triunfos en los Juegos Escolares

Este jueves 5 de diciembre, al concluir las competencias atléticas de los 25° Juegos Sudamericanos Escolares (sub15) en Asunción, el equipo argentino se llevó otras dos medallas de oro. Una fue para Giuliana Baigorria en lanzamiento del martillo con 50,59 m. Y la otra, para la posta 5×80 femenina, que marcó 49s.87 y formó con Camila Rodríguez, Renata Godoy, Maia Mora, Magalí Brizuela y Victoria Zanolli. En la misma prueba, pero en varones, Argentina logró el tercer puesto con 46s.84, ganando allí el equipo de Brasil con 45s.14.

En salto en largo, Pedro Benítez terminó 5° con 6,06w. Y la misma posición le correspondió a Pedro da Costa en la marcha de 5.000 emtros, donde marcó 25m.58s.16.

Victoria Woodward y el futuro del atletismo cordobés

Por AGUSTÍN CARETÓ / Diario La Voz

Ser la mujer más veloz de la Argentina no es tarea sencilla. La cordobesa Victoria Woodward puede dar fe de ello. La joven de Villa Carlos Paz tiene el récord nacional en los 100 metros llanos.

Pese a las adversidades que soportó en los inicios de su carrera doblegó esfuerzos para posicionarse en la elite sudamericana. Por eso, es voz autorizada para hablar del presente y el futuro del atletismo.

–¿Cómo ves el atletismo de Córdoba de acá al 2030?

–Me imagino un atletismo avanzado, que se fomente más en las escuelas, que los chicos puedan conocer de qué se trata. Y ojalá se avance en todo lo que es el deporte, es muy importante para la vida. Espero que en el 2030 haya más pistas de atletismo, más implementación y que los chicos puedan entrenar y conocerlo.

–¿Sería clave inculcarlo desde las escuelas primarias?

–Yo empecé en la secundaria. Sí hacía deporte desde los seis años, practicaba gimnasia deportiva. Cuando comencé el secundario a través de los intercolegiales conocí este deporte. Mi actual entrenador me vio correr, se dio cuenta de que tenía condiciones y me invitó a entrenar. Y así comenzó mi vida atlética. El atletismo debería ser parte de la programación de las escuelas y las universidades, estaría bueno. Es el deporte madre, te forma físicamente y mentalmente para un montón de cosas.

–¿Qué avances podrían hacerse en materia de infraestructura?

–Personalmente invertiría en más pistas de atletismo. Toda mi carrera la hice sin una pista en Carlos Paz. Sólo había una pista de tierra con medidas reglamentarias. Después la sacaron para hacer el Rally Mundial. Y me quedé sin lugar. Entrenábamos en el Kempes, en la pista vieja y en donde pudiéramos. Crecí así. Y estaría bueno que en un futuro se invierta en eso, que los chicos puedan conocer realmente lo que es el atletismo. Acá muchas veces no se cuentan con los elementos mínimos para poder entrenar.

–¿La pista que rodea a la cancha de fútbol aún sirve?

–Esa pista no se puede usar más. Está en las últimas, es vieja y te puede provocar lesiones. Se puso muy dura, no está apta para entrenar. La nueva, la que se inauguró en 2016 para mí fue excelente. Soñaba mucho con eso. Después de varios años al fin llegó, nos ayuda mucho.

–¿Se puede soñar con unos Panamericanos en Córdoba de acá a unos años?

–Aún falta un poco de infraestructura. Por ejemplo en la pista de atletismo nueva faltan tribunas y que el lugar en que corremos esté cercado con vallas para que la gente no pueda ingresar. Pero con todo lo que se está haciendo capaz haya presupuesto y lo puedan ir logrando año a año y en un futuro capaz Córdoba sea sede de algún Juego.

–¿Pensás que en el futuro se achicarán las diferencias que tienen algunos deportistas según su género?

–Por lo menos en el atletismo al día de hoy todos tenemos las mismas oportunidades más allá del género. Es lo mismo. Depende de cada uno, de la voluntad, de las ganas y del esfuerzo que hagas cada día para progresar. Y con la responsabilidad que lo hagas y con las metas que uno se proponga.

–¿En manos de quién imaginás que estará el récord nacional de los 100 metros en 2030?

–Hay muchas chicas jóvenes con mucho futuro en Argentina. Ojalá que no queden en el camino y que las apoyen. Y que se sientan incentivadas para seguir en este deporte que es hermoso. No sé si en el 2030 seguiré teniendo el récord. Por lo pronto lo tengo y pienso volver a superarlo, ese es mi objetivo. Igual yo pienso más en el 2020 que en el futuro lejano. El año próximo están los Juegos Olímpicos de Tokio y es muy difícil clasificar. Por ahí no tenemos la infraestructura o un equipo armado para que me apoye para estar ahí. Lo estamos armando de a poco. Tengo muchas ganas de por ir a un Juego, es mi sueño. Se necesita una marca de 11”15/100. O sino también puedo clasificar por ranking mundial. Y preciso de varias competencias de nivel en el exterior, intentaré hacer una gira por España antes de los Juegos.

–Y a la Córdoba de 2030, ¿cómo la pensás?

–Me gustaría que sea una provincia segura, que podamos vivir en paz, sin conflictos, con metas y objetivos que la gente se proponga para seguir avanzando y seguir creciendo. Y ojalá que los deportistas tengan más apoyo, contención, seguimiento y que los acompañen en sus metas para seguir adelante y poder crecer también como personas, eso enriquece mucho al país.

Otros tres triunfos argentinos en el Sudamericano Escolar

Al cumplirse la tercera jornada de los 25° Juegos Sudamericanos Escolares -este miércoles 4 de diciembre en la pista sintética de Asunción- el equipo argentino sumó otros tres triunfos.

El velocista Tomás Mondino, quien venía de ganar los 80 metros, ahora se impuso en 150 m con 16s52, aventajando por tres centésimos a otro representante argentino, Matías Castro.

En lanzamiento del disco para damas (implemento de 0.75 kg), Julieta Selena Olivieri se llevó el título con 37,75 m., delante de la brasileña Samanta Lopes dos Santos (37.31). En a prueba de varones, con 1 kg, Gabriel Reynoso fue 5° con 45.31m.

Y Joaquina Durá obtuvo el pentathlon femenino, al reunir 4.826 puntos, con segundo lugar para su compañera de equipo Renata Godoy (4.576).

En los 150 metros femeninos, Maia Malen Mora marcó con 18.66 para obtener la medalla de bronce, escoltando a la chilena Josefa Davis (18s.47) y a la uruguaya Martina Bonaudi (18s.53), mientras que la argentina Camila Rodríguez fue cuarta con 18.95.

Temporada de premios

La mediofondista marplatense Belén Adaluz Casetta recibió la distinción de la Federación Deportiva Universitaria de la Argentina (FEDUA) como «la mejor deportista del 2019» en dicha organización. Belén, quien posee el récord sudamericano de los 3.000 metros con obstáculos, fue distinguida ahora por su medalla de plata en los Juegos Mundiales Universitarios (Universiada) disputados en julio, en Catania, que constituyó la mejor performance de un atleta argentino en el historial de dicha competición.

Belén también fue medalla de bronce de los 3.000 con obstáculos en los Juegos Panamericanos de Lima -única medalla del atletismo argentino- y cierra la temporada al tope del ránking sudamericano con su registro de 9m40s05, logrado en Ninette-Xiovemont, Bélgica.

Por otra parte, fue nominada para el Premio Olimpia que concede el Círculo de Periodistas Deportivos de la Argentina y que se entregará próximamente en Berazategui. Junto a Casetta, en atletismo también están nominados el campeón nacional y subcampeón sudamericano de maratón Joaquín Arbe y la fondista marplatense Florencia Borelli, campeona sudamericana y recordwoman nacional de los 5.000 metros llanos.

Zanolli y Mondino ganaron en los Juegos Escolares

En la pista sintética de Asunción (Paraguay) comenzó, este lunes 2 de diciembre, la 25a. edición de los Juegos Sudamericanos Escolares, para atletas de la categoría u15.

Victoria Zanolli obtuvo la medalla de oro en salto en largo con 5,55 metros (viento 1 ms), mientras que en los 80 metros llanos, los argentinos Tomás Mondino /FOTO) (9s.28) y Matías Castro (9s32) coparon los dos primeros lugares. Otra medalla argentina fue lograda por Zanolli en los 80 metros llanos, donde registró 10s.34 y quedó tercera, detrás de la chilena Josefa Davis (10s13) y de la uruguaya Martina Bonaudi (10s29). La argentina Camila Rodríguez fue cuarta con 10s.39.

EULALIO MUÑOZ CONSIGUIO LA MARCA MINIMA PARA LOS JUEGOS OLIMPICOS

Otro fondista argentino, y también procedente de Esquel (Chubut), ha logrado su marca mínima de clasificación para el maratón de los Juegos Olímpicos 2020, a realizarse en Japón (Tokio o Sapporo). Se trata de Eulalio Muñoz quien -este domingo 1° de diciembre- ocupó el 28° puesto del Maratón Internacional de Valencia/Trinidad Alfonso con 2h11m25s, cinco segundos por debajo de la mínima fijada por la W.Athletics para los Juegos.

Durante el maratón de Buenos Aires, el pasado 23 de septiembre, Joaquín Arbe también había conseguido la marca mínima con sus 2h11m02s. En esa oportunidad Arbe logró el subcampeonato sudamericano y el título nacional, justamente por delante de Muñoz, quien ahora continuó con sus progresos (había debutado en Rotterdam, en abril) y que ahora se afirmó en uno de los maratones más fuertes del mundo. Tanto el etíope Kinde Atanaw Alayew (debutante con 2h03m51s) como su compatriota Roza Dereje (ganadora en damas con 2h18m30s) fijaron el récord del circuito, en una prueba que cumplió su 39a. edición y reunió 25 mil participantes.

Bajo la conducción técnica de profesor Rodrigo Peláez, Muñoz realizó una preparación especial para esta prueba en la altitud de Huancayo, Perú. En su debut en Rotterdam había marcado 2h15m48s y, en Buenos Aires, 2h12m21s. Con su registro logrado en Valencia se afirma como el 3° del ránking nacional de todos los tiempos, precedido sólo por el recordman Antonio Silio y por Arbe.

Muñoz registró parciales de 30m50s para los 10 km, 46m12s para los 15 km, 1h05m50s en el medio maratón, 1h17m21s en los 25 km y 1h33m03s en los 30 km. Y ha recibido las congratulaciones de toda la comunidad atlética, siendo uno de los primeros mensajes el que le ha enviado el propio Arbe por FB.

Muñoz también fue el mejor maratonista sudamericano en este excepcional maratón, seguido por el ecuatoriano Segundo Oswaldo Jami (31° on 2h12m17s) y el recordman Jorge Castelblanco (42° con 2h15m11s, récord nacional). Javier Carriqueo, quien había partido como «liebre», completó el recorrido y terminó en 2h26m39s, en el 124° puesto.

Los trece primeros corredores estuvieron por debajo de las 2 horas y 10 minutos, con victoria del debutante Kinde Atanaw Alayew, un etíope de 26 años que fijó el récord del circuito en 2h03m51s. El ganador del año pasado y recordman anterior, el etíope Leule Gebrselasie, ahora terminó 9° con 2h07m17s. El segundo puesto fue para el turco Mike Kigen Ozbile, cuya marca de 2h04m16s pulverizó el récord europeo en poder del británico Mo Farah (2h05m11s en Chicago 2018). Ozbile ya tenía un antecedente de 2h05m27s desde el maratón de Rotterdam, en abril. Y otros dos etíopes corrieron ahora por debjao de 2h05: Guye Adola, tercero con 2h04m42s y Abebe Degefa, cuarto con 2h04m51s. El keniata Emanuel Saina, ganador del maratón de Buenos Aires 2018, también figuró entre los animadores de la prueba hasta la mitad del recorrido y luego declinó, para terminar 17° en 2h10m22s.

La carrera femenina también tuvo un nivel excepcional y las cuatro primeras estuvieron por debajo de las 2h19, con victoria de la etíope Roza Dereje en 2h18m30s. Todas dejaron bien atrás la marca del circuito (2h21m14s de Ashete Dido en 2018) y en el caso de Roza Dereje escala al octavo puesto del ránking mundial permanente. A tres segundos de la ganadora llegó Azmera Abreha con 2h18m33s y terera, otra etíope, Birhane Dibaba con 2h18m46s. La keniata Vivian Cheruiyot, múltiple medallista en los Mundiales de fondo en pista, fue cuarta con 2h18m51s, en su presentación sobre la distancia.

En el marco del maratón de Valencia/Trinidad Alfonso también se disputaron los 10 kilómetros y su vencedor, Joshua Cheptegei, de Uganda, estableció el nuevo récord del mundo con 26m38s, mejorando los 26m44s que poseía el keniata Patrick Komon desde 2010 en Utrecht. Cheptegei, de 23 años, también posee la marca mundial de los 15 km en carretera. Y con su récord en Valencia afirma una temporada notable, en la que ganó el título mundial de cross country y los 10 mil metros llanos en el Mundial de Doha.

Doblete de Flor Lamboglia y juveniles en ascenso

La penúltima competición de la Federación Atlética Metropolitana en esta temporada fue el torneo «Abel Acevedo», este sábado 30 de noviembre. Y el aspecto central es que permitió la realización del primer evento local en la pista del Parque Olímpico, inaugurada el año pasado en ocasión de los históricos Juegos de la Juventud.

Ya sobre finales de temporada, Florencia Lamboglia (FOTO) fue la atleta más destacada del sector femenino al ganar los 100 metros llanos con 12s15, seguida por la juvenil Catalina Ríos con 12s17 y tambén los 100 metros vallas con 14s30.

Entre los varones sobresalieron varios de los juveniles y menores que vienen luciendo en los últimos meses: el campeón sudamericano u20 de salto en largo, Iraha Joel dos Santos, lo hizo esta vez con 7.25 metros. En los 100 metros ganó Bautista Diamante con 10s98 (el año próximo seguirá militando en u18). Y en 400, Pedro Emmert -también categoría u18- mracó 48s71, el mismo registro que el juvenil Matías Falchetti.

Argentinos, en el maratón de Valencia

Eulalio Muñoz (medalla de bronce del Campeonato Sudamericano en Buenos Aires 2019) y Bernardo Maldonado (FOTO, de gran actuación en los recientes 21k) serán los argentinos que participarán -este domingo 1° de diciembre- en el Maratón de Valencia, España, una prueba que contará con varios de los mejores especialistas del mundo.

También estarán, aunque en condición de «liebres», los atletas olímpicos argentinos Javier Carriqueo y Miguel Angel Bárzola.