Dejamos pasar unos días para tomar conciencia que era cierto que Alberto Oscar Heibeisen, nos había dejado a sus 37 años, lo había hecho haciendo lo que amaba, entrenando gente.

Era un profesor de educación física, con ganas de enseñar, de trasmitir todo lo que sabia de nuestro deporte, pero sobretodo trasmitir mucho de lo que le sobraba, valores humanos. Era de esas personas muy querible, de entablar vínculos positivos y fomentar amistad. Quienes lo conocimos admiramos su sencillez.

Dejo una familia,  un enorme grupo de personas que lo van a extrañar, muchos atletas y ahora entrenadores, que se formaron a su lado a quienes seguramente va acompañar en cada clase.

Era profesor de una Escuela de Iniciación Deportiva en su localidad , Baradero ; en la provincia de Buenos Aires,  y desde ahí formaba jóvenes Atletas, por eso esta Confederación quiere despedirlo en nombre de la familia del Atletismo Argentino como se despide a un gran fanatico y apasionado; que desde donde este seguirá haciendo feliz a muchas personas.