21k Buenos Aires: por primera vez, debajo de la hora

La 30a. edición de los 21k de Buenos Aires -que incluyó la 25a. edición del Campeonato Nacional de medio maratón- fue la más notable de la historia y se colocó en el mapa de las grandes competencias mundiales de la distancia. Lo es tanto por su número (con más de 20 mil inscriptos) es una de las diez más grandes del mundo como por su nivel técnico. Solamente en seis medio maratones de esta temporada -Ras Al Khaimah, Berlín, Milán, La Haya, Barcelona y Venlo- se corrió más rápido que en este circuito de Buenos Aires.

Impulsados por la atmósfera de fiesta que daba la multitud, después del canto del Himno Nacional a cargo del tenor Maximiliano Agatiello, por un clima ideal (8°C en la hora de largada) y sobre un circuito totalmente plano, los dos mejores corredores del mundo en esta temporada brindaron un espectáculo sensacional, de punta a punta. Y se definió cuando el etíope Mosinet Geremew onsiguó sobrepasar al keniata -y su compañero de equipo- Bedan Karoki a pocos metros de la meta. Fue 59m.47s para Geremew y 59m49s. para Karoki, que representan los mejores tiempos jamás vistos en tierras sudamericanas (la marca anterior del eritreo Zersenay Tadese, recordman mundial, era 59m56s en Rio de Janeiro 2008, cuando ganó el Mundial de esta disciplina). En la Argentina, la marca más rápida correspondía al brasileño Ronaldo Da Costa con 1h01m05s en 1994.

 “Estoy muy feliz de haber competido en la Argentina y de haber ganado, ojalá pueda volver”, expresó Geremew, vencedor este año en el maratón de Dubai con 2h04m00s y que proyecta competir, en pocas semanas, en el maratón de Chicago.

Karoki, que había corrido siete medio maratones por debajo de la hora y que llegaba con el antecedente de los 58m42s en Ras Al Khaimah a principios de temporada, llevó el peso de la prueba desde el kilómetro 10, luego de que su compañero Maxim Rotich (Uganda) hiciera de “liebre” con parciales de 14m01s par los 5y 28m07s para aquella distancia. Karoki se perfilaba hacia el triunfo, pero no pudo sostenerse en ese final ante la arremetida de Geremew. El podio se completó con otro integrante del mismo equipo, el keniata Lawrence Cherono, tercero con 1h01m56s.

Más keniatas les siguieron (Paul Kipkemoi con 1h02m19s y Kimutai Kiplimo con 1h03m42s) y en el sexto puesto apareció el mejor sudamericano, el brasileño Ederson Vilela Pereia, con su mejor registro personal de 1h03m45s. Poco después -octavo con 1h04m17s y noveno con 1h04m21s- llegaron los primeros argentinos, Marcos Julián y Eulalio Muñoz, quienes así dominaron el Campeonato Nacional, seguidos por Mariano Mastromarino (11° con 1h04m23s). Por allí, en el décimo puesto con 1h04m23s, se ubicó el estadounidense George-Byron Alex.

Pero si el nivel de los hombres fue inolvidable, el de las mujeres no quedó atrás, también impulsado por una “legión africana”. Hasta ahora, el mejor tiempo de la prueba correspondía a nuestra Florencia Borelli, por su recordada victoria de la temporada anterior con 1h11m58s.

Ahora la keniata Vivian Jerono Kiplagat corrió por debajo de la anhelada 1h10: exactamente 1h09m09s para lograr un amplio triunfo, seguiad por sus compatriotas Mercy Jerotich Kibarus con 1h10m27s y Esther Chesang Kakuri con 1h10m39s.  La mejor sudamericana fue la brasileña Tatiele Roberta de Carvalho, quinta con 1h13m29s. Poco después arribaron las primeras argentinas, que conformaron el trío del podio del Nacional: Daiana Ocampo (8a. con 1h14m04s), María Luz Tesur (9a. con 1h14m47s) y Mariela Ortiz (14a. con 1h17m04s). En total, se vio a 19 mujeres por debajo de 1h20m.

Los 21k de Buenos Aires constituyeron la antesala del Maratón Internacional de la Ciudad, programado para el domingo 23 de septiembre y que incluye el Campeonato Sudamericano de Maratón. Naranja fue el main sponsor de la prueba, organizada por Ñandú, con Adidas como sponsor deportivo, Clarin en medios, PowerAde en hidratación y el Gobierno de la Ciudad como presentador. Nissan fue el vehículo oficial.

EL vicejefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Diego Santilli, encabezó la ceremonia de premiación, en la que participaron dos glorias del atletismo de fondo: Domingo Amaison (justamente fundador de esta prueba en 1989) y Antonio Silio (poseedor de todos los récords nacionales de pruebas de fondo desde hace más de dos décadas).

La nota triste de la jornada fue el fallecimiento de un corredor: Osvaldo Carrizo, santafesino de 55 años, se desvaneció a la altura del km. 4. Fue atendido al instante y trasladado en siete minutos al Hospital Fernández. o pudo ser recuperado y la causa del deceso fue “paro cardiorrespiratorio, fibrilacion ventricular”.

Notable nivel en el Nacional de los 21k

Estimulados por la notable atmósfera de la competición (más de 20 mil participantes) y por el gran nivel técnico (primera línea mundial, con dos hombres que corrieron por debajo de una hora), los participantes del Campeonato Argentino de Medio Maratón tuvieron un descollante desempeño en el marco del 21k de Buenos Aires, cuya 30a. edición se desarrolló este domingo 26 de agosto con la organización de la Asociación Ñandú y la fiscalización de FAM y CADA.

Fue la 25a. edición del Nacional y, probablemente, una de las mejores, con todos los atletas de punta mejorando sus marcas personales, con Marcos Julián Molina y Daiana Ocampo como flamantes campeones y con varios registros que se inscriben entre los mejores de la lista nacional permanente.

Molina, representante de Entre Ríos (su provincia natal) y residente en Rosario, fue el sorpresivo triunfador del sector masculino. Tuvo una consagratoria actuación -octavo en la clasificación general- con 1h04m17s, delante de Eulalio Muñoz (1h04m21s), lo que les permite quedar 9 y 10 respectivamente en la lista argentina all-time. El podio del Campeonato Nacional se completó con el consagrado maratonista Mariano Mastromarino quien, pese a conseguir el mejor registro de su vida en esta distancia (1h04m23s), tuvo que escoltar ahora a los nombres emergentes.

“Estoy muy feliz con esta carrera, con el nivel que se alcanzó y por la aparición de los nuevos atletas. En mi caso personal, fue un gran test para el Maratón de Buenos Aires/Campeonato Sudamericano y ahora continuaré mi preparación en Cachi”, dijo Mastromarino.

En total, 21 argentinos corrieron por debajo de 1 hora y 10 minutos entre los varones, un resultado nunca antes visto.

El top 10 del Campeonato Nacional se completó así: 4 Gustavo Frencia (La Rioja) 1h04m42s, 5 Martín Ezequiel Méndez (Entre Ríos) 1h04m53s, 6 Bernardo Maldonado (Córdoba) 1h05m11s, 7 David Rodríguez (Chubut) 1h06m12s, 8 Miguel Guerra (Buenos Aires) 1h06m38s, 9 Pedro Gómez (Córdoba) 1h06m40s y 10 José Félix Sánchez (FAM) 1h07m28s. Previamente a éste llegó Luis Molina -no participó del Nacional- quien en su reaparición competitiva logró muy buenos 1h06m47s.

Las actuaciones de las primeras damas no quedaron muy atrás. No pudo estar FLorencia Borelli (la gran ganadora del año anterior) ya que participaba en el Iberoamericano. Pero el nivel de conjunto fue muy positivo.

Daiana Ocampo (FAM), la nueva campeona nacional, ocupó el 8° lugar de la general con 1h14m04s y María Luz Tesuri (Entre Ríos) fue su escolta con 1h14m47s. Estos registros les permite trepar al 5 y 10° lugar respectivamente de la lista argentina all-time.

Mariela Mabel Ortiz (FAM) completó el podio del Nacional con 1h17m04s, mientras que la ex campeona Rosa Liliana Godoy  (Córdoba) la siguió con 1h17m17s. Otra olímpica argentina, María de los Angeles Peralta (Buenos Aires) va recuperando su nivel yquedó quinta con 1h17m22s. Luego, por el Nacional, llegaron: 6a. Karina Fuentealba 1h20m06s, 7a. Paula Herrera 1h21m52s, 8a. Brenda Spasiuk 1h22m48s, 9a. María de los Angeles Pereyra 1h23m32s y 10a. Caorlina Zanuzzi 1h23m54s. Fuera del Nacional también se ubicaron por allí Sofía LUna, en su vuelta a las competencias tras larga lesión, con 1h18m39s y FLorencia Estévez con 1h23m10s.

Marcos Julián Molina, el héroe argentino de los 21k

Diario Clarín

El tradicional medio Maratón de Buenos Aires dejó este 2018 el triunfo con récord del etíope Mosinet Geremew. Pero también historias particulares de lucha y superación, como la del entrerriano Julián Molina, que con un enorme sacrificio terminó ganando la competencia entre los argentinos. Oriundo de Paraná, habló con Clarín tras la competencia y describió los sacrificios que realizó para poder llegar a Buenos Aires y participar de la competencia.

“Estoy desocupado, vivo en la casa de mi suegro con mi novia. Hago changas y para poder venir vendí 40 docenas de empanadas. Llegué el viernes”, describió emocionado Molina.

Con un tiempo de 1 hora, 4 minutos y 25 segundos, Molina fue el primer argentino en cruzar la meta de la tradicional competencia, que se disputó este domingo en la capital argentina.

Esta vez vine bien preparado. Por primera vez me consagro campeón argentino. Y es mi revancha con Eulalio (Muñoz). Sabía que le podía ganar arriba. Afuera somos todos amigos, todos atletas. muchas personas viven de esto, por eso me las arreglo haciendo changas de pintura, tratando de encontrar un trabajo que me permita entrenar dos turnos”, agregó Molina. Precisamente Muñoz, que terminó segundo entre los argentinos, lo había vencido en competencias anteriores.

Molina contó que comenzó a correr en 2012 y que en 2014 fue su mejor momento. Sin embargo, las dificultades económicas lo obligaron a dejar la actividad en 2015. Después, consiguió un empleo en una fábrica de heladeras en Rosario, a dónde se mudó con su novia. Pero el esfuerzo que le requería la jornada laboral de “12 o 13” horas le terminó dañando la cintura y afectando su actividad atlética.

Después empecé en una fabrica de bicicletas dos meses, me querían blanquear. Ocho horas en armado, pero por reducción de personal me echaron. Me agarraron bajones, pocas ganas de entrenar, volví a quedarme sin trabajo. Aunque siempre tenía la rotisería con mi familia en Paraná”, relató Molina.

Ahora, con la gran actuación en los 21K de Buenos Aires, espera poder conseguir algún sponsor que le permita dedicarse de lleno al atletismo con vistas al sudamericano del año próximo.

 

Foto: por GermánGarcíaAdrasti / Clarín

Medalla de plata de la posta femenina en la clausura del Ibero

La actuación de la posta femenina 4×400 fue el punto más saliente del equipo argentino, al completarse -este domingo 26 de agosto- una nueva edición del Campeonato Iberoamericano en el estadio Chan Chan, en Trujillo. Argentina quedó allí en el segundo puesto con 3m.36s.99, cerca del récord nacional impuesto durante los Odesur con 3m35s96. La formación fue la misma que en aquella oportunidad: María Ayelén Diogo, Valeria Barón, Noelia Martínez y Florencia Chiappe. La medalla de oro fue para Portugal con 3m36s49 y el bronce para España con 3m38s32.

Otar medalla argentina en esta jornada correspondió a FLorencia Borelli, tercera en los 3.000 metros llanos con 9m19s09, detrás de la uruguaya María Pía Fernández (9m16s16) y de la brasileña Tatiana Raquel da Silva (9m18s39). Y también en la marcha masculina de los 20 mil metros, Juan Manuel Cano subió al podio con 1h24m07s, escoltando al ecuatoriano Mauricio Areaga (1h22m18s2) y al local César Rodríguez (1h23m23s0).

Maximiliano Díaz terminó cuarto en el salto triple con 15.90, en un concurso ganado por el cubano Cristian Nápoles con 16.81.

Y Guillermo Ruggeri no pudo repetir sus últimas actuaciones internacionales en los 400 metros vallas, ocupando el sexto puesto con 50s54, en una competición ganada por el brasileño Marcio Soares Teles con 49s64.

Argentina se marcha con tres títulos de este Ibero, logrados por Jennifer Dahlgren en martillo, Fiorella Chiappe en los 400 metros vallas y Carlos Layoy en salto en alto.

Fiorella Chiappe también es de oro

En la continuidad de su excelente temporada sobre los 400 metros con vallas, Fiorella Chiappe obtuvo la medalla de oro en el Campeonato Iberoamericano cuyo segundo capítulo se cumplió este sábado 25 de agosto en el estadio Chan Chan, en Trujillo. Chiappe marcó 56s.25 para sumar así el tercer título argentino en el torneo, después de los triunfos de Carlos Layoy en salto en alto y Jennifer Dahlgren en lanzamiento del martillo.

Chiappe fue escoltada por Daniela Rojas (Costa Rica) con 57s53, la juvenil colombiana Valeria Cabezas con 57s74 y la peruana Kimberley Cardoza con 58s36 récord de su país. La ecuatoriana Mariana Poros fue quinta con 59s58 y Valeria Mariana Barón, al bajar por primera vez el minuto, quedó sexta: 59s.69.

Sergio Pandiani terminó segundo en el decathlon, donde sumó 7.293 puntos. El campeón fue el brasileño Felipe Vinicius dos Santos con 7.663.

Otra medalla para la Argentina en esta jornada vespertina del sábado correspondió a Belén Casetta, tercera en los 3.000 metros con obstáculos. Era la reaparición de la recordwoman sudamericana y finalista mundial, tras una larga ausencia por lesión. Marcó 10m07s20 para escoltar a la brasileña Tatiane Raquel da Silva (9m48s40) y a la española María José Pérez (9m55s63).