Osorio, en el nombre del padre y del ídolo

Nota de LUCIANA ARANGUIZ / Diario Clarín

Foto: Oscar Muñoz Badilla

Cuando se realizó la primera edición de los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2010, Agustín Osorio tenía 9 años y vio por televisión como Braian Toledo, el pupilo de su papá Gustavo, festejaba su consagración en aquella cita de Singapur. En ese momento empezó a soñar con subirse él también a un podio olímpico. Pero no se quedó con el sueño. Entrenó y se dedicó a ese deporte que había aprendido a amar en su casa de chiquito. Y en Buenos Aires 2018, con su ídolo alentándolo desde la tribuna, hizo ese anhelo realidad.

El bonaerense consiguió una medalla de plata en lanzamiento de jabalina -la misma disciplina en la que había ganado hace ocho años Toledo- tras quedar quinto en la segunda etapa de la prueba con 74,25 metros. Esa distancia, sumada a los 76.03 que había conseguido antes, que fue su mejor marca personal, lo segundo en la clasificación general, detrás del finés Topias Laine.

Antes de estos Juegos estuve viendo videos de ese momento de Braian en Singapur y me hizo soñar más con subirme a un podio. Llegué a Buenos Aires 2018 con e objetivo de quedar entre los tres mejores y acá estoy, con la medalla de plata, muy contento. Y más feliz porque lo conseguí con mi papá. Tenerlo como entrenador me da mucha más confianza y hace que esto sea más especial”, contó.

Al lago suyo estaba Gustavo Osorio que lo miraba con orgullo. Cuando tuvo que ponerse en el papel de entrenador y explicar por qué su  hijo se había llevado una medalla, no lo dudó. “Porque tiene una mentalidad muy competitiva y, además, una muy buena manera de expresar la técnica propia del lanzamiento”, explicó.

La cabeza de Osorio se vio durante la competencia, que no arrancó de la mejor manera. Porque su primer lanzamiento fue nulo, pero él no se desconcentró y en el segundo consiguió esos 74.25 que le terminaron asegurando el podio.

“Después del primer nulo no quería otro. Así que tiré sin todas las ganas, pero buscando asegurar una marca. Y conseguí una que me posicionó segundo. Nunca sentí presión ni nervios. Después de la primera etapa ni pensaba en lo que iba a pasar en esta segunda. Tal vez tuve un poquito de ansiedad, pero la supe controlar bien”.

En la definición de esa medalla de plata hubo suspenso hasta el final. Al menos para Osorio, quien pensó que había terminado tercero detrás del checo Martin Florian, a quien superó por apenas cuatro centímetros. Ya festejaba el tercer lugar, cuando su nombre apareció como subcampeón y reaccionó con asombro. “Pensé que el checo me había pasado con su último lanzamiento. Después miré la pantalla y vi que no fue así. Y fue mucha más alegría. Una medalla de bronce no es poca cosa, pero una de plata es mejor. Este es el resultado de un montón de cosas. De la constancia para entrenar, del trabajo, de los sacrificios que se hacen. Pero si te gusta el deporte, todo vale la pena”, comentó.

Entonces, con la medalla de plata ya en su poder, llegó el momento de disfrutar. Primero, con la gente en el Parque Olímpico. Y después en la intimidad, con quienes lo conocen mejor que nadie. “Estuve con mi mamá Cándida y mi abuelo Justo Juan, que me acompañó un montó cuando estuve lesionado. Lloramos juntos. Devolverles todo eso con una medalla es muy lindo” contó.

Osorio cumplió ese sueño que tenía. Y ahora sabe que los Juegos Olímpicos de la Juventud pueden ser un trampolín para mucho más.

 

La ficha de Gustavo Agustín Osorio

. Nació el 2 de febrero de 2001, es de Marcos Paz (Buenos Aires) y lo entrena su padre, Gustavo Osoroi.

. En 2016 estableció el récord nacional u16 con el implemento de 600 gramos (66.04m el 26 de noviembre). Y fue campeón nacional de esa categoría en Neuquén con 61.70. También, tercero en el Nacional u18 de Rosario con 54.39 (implemento de 700 gramos).

. En 2017 compitió en el Mundial u18 de Nairobi y logró el 6° puesto con 69.01 metros. También ganó el Nacional en concepción del Uruguay con 61.20 m. y la medalla de oro en los Juegos Odesur de la Juventud, en Santiago de Chile, con 67.07 m.

. En 2018 obtuvo el título nacional u18 en Buenos Aires con 69.77 y la medalla de oro en el  Sudamericano u18 de Cuenca con 74.74 m., su mejor registro hasta entonces, que acaba de superar en la primera ronda de los Juegos Olímpicos de la Juventud con 76.03, para obtener luego la medalla de plata.