El salto soñado de Carlos Layoy

Después de perseguir este objetivo por varias temporadas, el correntino Carlos Daniel Layoy lo concretó: ya es uno de los poseedores del récord nacional de salto en alto, especialidad que viene dominando en nuestro país desde comienzos de esta década (ya acumula ocho títulos argentinos de mayores consecutivos, desde 2011 hasta ahora). Layoy, en la mejor actuación de su campaña, pasó la varilla a 2,25 metros para llevarse la medalla de bronce en estos Juegos Sudamericanos, en el Estadio Municipal de Cochabamba, donde el venezolano Eure Yáñez -también campeón sudamericano vigente- retuvo su medalla de oro del 2014, quedando segundo el brasileño Fernando Carvalho Ferreira con el mismo registro que el argentino.

Nacido el 26 de febrero de 1991 en Paso de los Libres, Layoy jugó fútbol de chico, pero se entusiasmó con el atletismo, y específicamente con el salto en alto, al ganar los Juegos Evita. Dominó la prueba a nivel nacional en las categorías promocionales y poco después recibió la beca para radicarse, estudiar y entrenar en buenos Aires. Aquel futuro se presentaba promisorio, ya que ganó el título sudamericano u18 en el 2008 y, al año siguiente, el sudamericano junior en Sao Paulo con 2.14 metros, además de quedar 5° en el Panamericano de la misma categoría en Port-of-Spain con 2.09. Su despedida de juniors fue a toda orquesta, con la medalla de bronce en el Iberoamericano de San Fernando (España) y un registro de 2.18 -segundo del historial nacional de la categoría- y el 7° puesto en el Mundial u20 de Moncton (Canadá) con 2.17. En esa temporada del 2010 también alcanzó el cuarto lugar en los Odesur de Medellín con 2.09.

El tránsito a mayores se hizo más complicado, dada la exigencia de esta prueba y el buen nivel que varios sudamericanos alcanzaron en la misma. El ecuatoriano Diego Ferrin, proveniente de las pruebas combinadas, era el nombre dominante en aquel momento como hoy lo es Eure Yáñez, mientras atletas del calibre de los brasileños Talles Frederico Souza Silva y el citado Carvalho Ferreira también son rivales frecuentes desde aquel momento.

Layoy representó a la Argentina en las pruebas internacionales desde aquel momento, con esta serie:

2011, medalla de bronce en el Sudamericano de Buenos Aires con 2,20 m. y 10° puesto en los Juegos Panamericanos de Gualajara con 2.18

2012, subcampeón sudamericano u-23 en Sao Paulo, escoltando a Souza Silva, y sexto en el Iberoamericano de Barquisimeto con la misma marca.

2013, 5° en el Sudamericano de Cartagena, nuevamente ganado por Souza Silva.

2014, 4° en el Iberoamericano de Sao Paulo con 2.21 y medalla de bronce en los Odesur de Santiago de Chile con 2.18.

2015, 6° en el Sudamericano de Lima con 2.05

2016, 8° en el Iberoamericano de Rio con 2.15

2017, 4° en el Sudamericano de Asunción con 2.16 y 9° en los Juegos Mundiales Universitarios de Taipei con 2.20.

Pero su progresión individual no se detuvo -a la par de ganar fogueo en aquellas competiciones- y ya cuenta con 20 participaciones por arriba de los 2.20 metros, un índice de su calidad. Su mejor marca hasta ahora eran los 2.24 logrados el 24 de noviembre del 2012 en Buenos Aires y que había alcanzado nuevamente hace pocas semanas (12 de mayo) en Buenos Aires. Quedaba a tiro del récord nacional que el actual entrenador de los seleccionados, Fernando Pastoriza, había establecido el 23 de julio de 1988 en México y que el formoseño Erasmo Jara igualara en Rosario, el 11 de mayo de 2002. Finalmente, Layoy lo concretó, inscribiendo así su nombre junto a los grandes exponentes que nuestro atletismo tuvo en esta especialidad, desde el recordado olímpico Valerio Vallania, hasta le mismísimo Luis Brunetto, desde Horacio Martínez del Sel hasta Luis Barrionuevo o Daniel Mamet en tiempos más cercanos.

 

Foto: Gentileza Oscar Muñoz Badilla, desde Cochabamba